Un trastorno de
personalidad es un patrón permanente e inflexible de experiencia y
comportamiento que se aparta de lo que se considera habitual del sujeto que lo
padece y que se manifiesta en la forma de percibir el mundo que le rodea, la
afectividad, las relaciones interpersonales y el control de los impulsos.
La necesidad y el tiempo
de medicación dependen de cada caso, por lo que se debe tener en cuenta la
gravedad de los síntomas, la interferencia en la vida cotidiana y su evolución
Algunas características
del trastorno de personalidad son:
Desconfianza y sospecha
generalizadas hacia los demás y sus motivos
Creencia injustificada de
que los demás intentan dañarte o engañarte
Sospecha injustificada de
la lealtad o la fiabilidad de los demás
Vacilación al confiar en
los demás debido al temor no razonable de que usarán la información en tu
contra
Percepción de comentarios
inocentes o situaciones no intimidares como si fuesen insultos o ataques
personales
Reacción hostil o de
furia a los insultos o desaires percibidos
Tendencia a guardar
rencor
Sospecha injustificada y
recurrente de que el cónyuge o la pareja sexual es infiel
Trastorno de personalidad antisocial
Caracteristicas
Mentiras, robos, uso de apodos, estafas constantes
Problemas legales recurrentes
Violación constante de los derechos de los demás
Comportamiento agresivo, a menudo violento
Indiferencia hacia la seguridad propia y de los demás
Conducta impulsiva
Irresponsabilidad constante
Falta de remordimiento por el comportamiento.
Trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva
Preocupación por los detalles, el orden y las normas
Perfeccionismo extremo, que genera disfunción y
angustia cuando no se logra la perfección, por ejemplo, sentirse incapaz de
finalizar un proyecto porque no se pueden cumplir las propias normas estrictas
Deseo de controlar a las personas, las tareas y las
situaciones; incapacidad para delegar tareas
Negarse a reunirse con amigos o a hacer actividades
placenteras debido a un compromiso excesivo con el trabajo o con un proyecto
Incapacidad para desechar objetos rotos o inútiles
Rigurosidad y obstinación
Inflexibilidad en cuanto a la moral, la ética o los
valores.

—EXTRAÍDO DE EL LIBRO DE PSICOLOGÍA
NOVENA EDICIÓN: CHARLES G. MORRIS.
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